Humanos los derechos

octubre 3, 2009

Ante la crisis, músicos autogestivos: Francisco Viescas

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 4:44 pm
* Cumple 80 años la Escuela Nacional de Música

En 1929 la Universidad Nacional inició un movimiento social para lograr su autonomía. Al mismo tiempo, en el Conservatorio Nacional de México, algunos de sus músicos debatían sobre las formas de insertar esa disciplina en la modernidad y los cambios históricos que se producían en el país. Después de meses de debatir sobre el tema, dos grupos se apoderaron de la discusión: los tradicionales, encabezados por Estanislao Mejía y los vanguardistas, dirigidos por Carlos Chávez. Los primeros apelaban a que los músicos se profesionalizaran con títulos universitarios, los segundos querían que éstos aprendieran mejores técnicas de interpretación. Las diferencias concluyeron cuando la Universidad logró la autonomía y formó, entre otras, la Facultad de Música, hoy Escuela Nacional de Música (ENM), fundada por el grupo tradicionalista. Ochenta años después esta institución celebrará su aniversario el próximo miércoles 30 de septiembre con un concierto de la Orquesta Sinfónica de la escuela, en la Sala Nezahualcóyotl, del Centro Cultural Universitario. Francisco Viescas, director  de la ENM, habla sobre los retos y el futuro de esa institución.  

 ¿Cómo llegan al 80 aniversario de la ENM?

Motivados y comprometidos con el presente y futuro de la escuela. En estos 80 años ha pasado de todo, éxitos muy notables y problemas muy complicados; pero una constante se ha dado a lo largo del tiempo: la idea de formar músicos profesionales que no tengan que ver con los tocadores de instrumentos o que estén solamente interesados en subsistir, sino que quieran construir un perfil profesional del músico. Esto tiene que ver, desde luego con la formación técnica, pero también con el sustento teórico que les permita a los alumnos construir una visión a un nivel muy alto. Solemos ver a los músicos como la persona que toca un instrumento, sin embargo éstos también son creadores. Hay todo un campo en la pedagogía y la investigación en la materia. Esto se ha concretado con la historia de la escuela, pues ella nació con el objetivo de que los músicos tuvieran títulos universitarios que avalaran su calidad profesional.

 ¿Cuáles son los retos de la escuela en el futuro?

Estamos en una coyuntura muy interesante. Todas las instituciones de la música coinciden en la necesidad de complementarse. Hemos dejado atrás la competencia para encontrar un propósito común: avocarnos a servir a la comunidad. Nos preocupa que el artista esté comprometido con su carrera. Por ello, el reto lo entendemos como la formación de una propuesta a la medida de los tiempos. Tenemos que hacer que la música de alta calidad llegue a toda la gente. Debemos crear un proyecto que haga que ésta sea accesible para todos, sin embargo eso será difícil porque la educación musical se ha visto apabullada por la comercial. Debemos generar un acuerdo entre los participantes de esta disciplina -maestros, alumnos, investigadores-, para que cada quien cumpla su rol. En este sentido necesitamos comprometernos en la formación de los estudiantes y ellos deben comprometerse en su formación.  En la actualidad enfrentamos varias dificultades que debemos solucionar. La primera es que al ser tan larga y costosa la carrera, muchos alumnos desertan; y la segunda ha sido la mala vinculación entre la planta docente y los administrativos, pues esto genera una propuesta educativa complicada y los estudiantes tienen mucho conflicto en su desarrollo profesional.

 ¿Tienen futuro los estudiantes de música con la crisis económica del país?

Actualmente tenemos un sistema que no nos permite crecer y desarrollarnos. En la música, por ejemplo, hoy ya no se generan orquestas como en los años 60 y 70, los músicos no se integran a ninguna, tampoco tienen un contrato de 30 años, para jubilarse con comodidad, ahora tienen que ser autogestivos, propositivos, deben generarse su propio proyecto de vida. Sí hay un campo para desarrollarse profesionalmente y con base en sus gustos deben abrirse espacio en la comunidad. Por ello, no sé cómo catalogar esta crisis: si como algo catastrófico o como una gran oportunidad. Creo que la solución  tampoco se encuentra en la reducción del presupuesto a educación. Si no apoyamos la educación estamos invirtiendo en la catástrofe y no pienso que armando mejor al Ejército para combatir el narcotráfico se pueda solucionar la crisis social del país.

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Reinauguran CIS en Zoogocho, Oaxaca

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 4:42 pm
Miguel Bosé durante su visita a la comunidad oaxaqueña

Miguel Bosé durante su visita a la comunidad oaxaqueña

Los niños músicos oaxaqueños del Centro de Integración Social (CIS) No. 8 “General Lázaro Cárdenas” de la comunidad de San Bartolomé Zoogocho cumplieron dos sueños: tener a Miguel Bosé como padrino de la reinauguración del lugar e interpretar diferentes melodías del cantautor español con sus bandas típicas.

El artista acompañó a diferentes empresas privadas, como Fundación Coca –Cola, Bimbo, Fundación Alfredo Harp Helú, Fundación CIE, Fundación Porvenir y la Consultoría IDN, que invirtieron 7 millones 165 mil 764 pesos, en la remodelación de la infraestructura del sitio y la inauguración del Taller de Luthería.

Frente a toda la comunidad, que se encuentra a tres horas de la ciudad de Oaxaca en la Sierra Juárez, el intérprete de Bandido, dijo que para lograr esa inversión “se tuvo que hacer una fraternidad, como la de la Comunidad del Anillo en la película El Señor de los Anillos”.

La escuela fundada en 1952 tiene inscritos a 276 niños indígenas de 70 regiones del estado y está conformada por primaria y secundaria con nueve talleres: panadería, carpintería, talabartería, enfermería, cultivo de hongos comestibles, herrería, corte y confección, luthería y música.

Del total de estudiantes que viven en ese sitio, 135 se encuentran dentro del programa musical, por cierto el más importante de los talleres, cuyo objetivo es formar profesionales en la materia que se puedan desarrollar en diferentes orquestas nacionales, o como maestros que regresen a sus comunidades para integrarse a las tradicionales bandas oaxaqueñas, aseguró Ismael Méndez Martínez, director de la escuela.

“Los niños que estudian música hacen su primaria desde los seis años, al terminar se integran a la secundaria; después, como aquí no tenemos bachillerato, hacen lo que nosotros conocemos como especialidad en alguno de los talleres”.

De esa manera, al terminar sus estudios muchos de los alumnos regresan a sus comunidades para preservar sus tradiciones, pues en Oaxaca la música de banda es muy importante; otros se van a la Escuela Nacional de Música, el Conservatorio Nacional o la Universidad Veracruzana, para continuar su preparación, indicó el también maestro de música quien llegó en 1984 para hacer ese proceso.

En entrevista, destacó que los jóvenes de entre 6 y 18 años provienen de las regiones zapoteca, mije y chinanteca y viven en el lugar porque sus comunidades se encuentran muy lejos de Zoogocho, a seis o nueve horas de camino. “Aunque tenemos algunos problemas por la integración de los alumnos, solemos solucionarlos rápidamente ya que los 38 profesores que dan clases en el Centro son de las mismas regiones”.

Méndez Martínez comentó que hasta el momento tienen dos bandas típicas, conformadas por niños de primaria y de secundaria, respectivamente, así como cuartetos de saxofones, quintetos de metales y la rondaya, donde tocan con guitarras.

Sin embargo, aclaró que el trabajo que sigue es arduo, por lo que después de esta remodelación de toda la infraestructura del lugar, hecha con el dinero de las diferentes empresas, buscarán encausar dos proyectos más: el de agricultura, para que los menores pierdan la cultura del campo y la clases y talleres de las tres lenguas indígenas que conforman la escuela.

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