Humanos los derechos

diciembre 17, 2010

Payasos cantan las mañanitas a la Virgen de Guadalupe

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 6:37 pm


Tushito fue Policía Federal. Dejó su profesión de payaso, que ejerció durante tres lustros, para darle a su familia seguro médico y de vida. Estuvo en ciudades en las que el narcotráfico y la policía se confrontan permanentemente: Ciudad Juárez, Tijuana, Nuevo Laredo, entre otras.
Hace unos meses se cansó de pertenecer a esa corporación y actualmente tramita su baja. Regresó a las payasadas. Para mayor seguridad de su familia y de él, prefiere no dar su nombre real.
“Cuando uno deja de ser policía, debe cuidarse. No le puedes dar tu nombre a cualquiera. Si la delincuencia organizada lo lee en algún lado te puede matar”, dice parado en la calzada de Guadalupe del DF, mientras detiene el tránsito para que pase la decimonovena Peregrinación de Payasos a la Basílica de Guadalupe, en la que él participa como uno más de ellos.
La tradicional marcha reúne anualmente centenares de payasos. Tiene el objetivo de cantarle las mañanitas a la Virgen de Guadalupe y darle gracias por el trabajo que tuvieron durante el año.
Ayer inició a las 12: 30 hrs en la Glorieta de Peralvillo con un canto común: “Somos payasos, queremos diversión, venimos a la Villa con respeto y devoción”. Concluyó, horas después, con una misa.
Para celebrar este día, los payasos cargan esculturas de la virgen y mantos con su imagen. En su trayecto los acompañan imitadores de personajes de la televisión, como kiko, de la serie de El Chavo del ocho, el Capitán America y hasta Cepillín. Todos van con la Morenita.
Bebés, niños, niñas, mujeres, hombres y uno que otro anciano aparecen maquillados de distintas formas y colores. Entre ellos se encuentra Pedro Romero Palacios, Margarito, uno de los organizadores de la peregrinación, quien dejó su puesto de gerente de Cinemas 2000 en Satélite, al norte de la Ciudad de México, para dedicarse a esta profesión.
– ¿Cómo surgió esta peregrinación?
–Hace 19 años, junto con otras personas creamos el Grupo Metropolitano de Payasos y decidimos hacer este acto, como un agradecimiento a la Virgen de Guadalupe por darnos trabajo. Lo hacemos por creyentes.
Los transeúntes se detienen. Ven la peregrinación desde la calle o asomados por la ventana de sus departamentos. Escuchan las batucadas. Mientras, Gerardo Chamorro, Chayotito Show, cuenta que inició su carrera hace 14 años y que de esa manera pudo alejarse del alcoholismo que padecía.
–También por eso vengo a darle gracias a la virgen, dice al acomodarse su cabellera color rosa que usa.

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Payasos callejeros se preparan para celebrar a la Virgen de Guadalupe

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 6:26 pm

Ocho y media de la mañana. Izcalli, Naucalpan, Estado de México. Es una mañana fría, hace un grado centígrado. La fachada verde de una casa de cuatro pisos esconde un secreto. El amplio lugar está adornado desde la sala hasta el comedor con fotografías y lienzos alusivos a los payasos: convenciones, fiestas, reuniones, todas actividades que se han organizado, para dignificar la profesión.
En el comedor, las risas de Jesús Ortega Guillén (Chocho Chochito) Miguel Ángel Castillo Quijano (Kasimiro) y Óscar Pérez, (Chiflón) se escuchan fuertes y claras. Sobre la mesa hay tamales, pan dulce, atole y café. Las bromas abarcan desde la diabetes de unos hasta la delgadez de otros. Mientras desayunan, recuerdan anécdotas de su trabajo.
Al terminar se levantan y desaparecen un momento. Regresan, cargan en sus manos un neceser. Es el maquillaje con el que caracterizaran a los personajes para peregrinar el próximo miércoles 15 de diciembre a la Basílica de Guadalupe, para agradecerle a la Virgen de Guadalupe por el trabajo que les dio este año y celebrar el Día del Payaso en México. Tres colores iluminan sus rostros: melón, blanco y negro. Mientras platican sostienen con la mano izquierda un espejo, con la derecha el lápiz con el que se delinean los labios y los ojos.
Chocho Chochito tiene 38 años como payaso. De ellos, 20 ha sido promotor del Día del Payaso, que se conmemora los primeros días de diciembre en todo el país. Comenzó su carrera de joven. La primera ocasión que se maquilló fue para divertir a los niños de la primaria Heriberto Henríquez de Naucalpan. En ese entonces tenía 14 años. Estuvo diez minutos en el escenario. Cuando bajó nunca más pudo dejar este oficio.
Poco después se integró al Club de Payasos de México, donde cargaba la maleta de sus maestros, quienes solían decirle –si quieres aprender ve lo que hacemos y ayúdanos con nuestra maleta.
Con los años se transformó en el primer payaso en comenzar a trabajar en la cadena de restaurantes Samborn’s.
–Lo más atractivo de esta profesión es hacer sentir bien a la gente. Hacerlos sonreír–, dice mientras se pone su traje color verde, rojo, azul y se coloca una peluca turquesa y un sombrero.
A su lado izquierdo se encuentra Chiflón, un hombre delgado y de cabello canoso que empezó la carrera de payaso hace 26 años en el Puerto de Veracruz.
–Todos los días iba a ver actuar a unos amigos al centro del Puerto y al Parque Zamora. Un día faltó uno de ellos y me invitaron a participar, como yo conocía todas las rutinas que practicaban, acepté enseguida, recuerda entre risas.
Mientras se maquilla cuenta que vivió tres años más en Veracruz.
–Después me fui a Ciudad del Carmen, porque me dijeron que ahí necesitaban payasos. Lo que más me atrae de esta carrera es divertir a la gente.
Kasimiro se ríe. Es el más bromista de los tres. Utiliza los colores melón y blanco para ocultar su regordete rostro y señala: –Toda mi vida fue cómica. Trabajé en el IMSS y en el ISSSTE. Un día me dormí en una ambulancia y amanecí en la casa del conductor de ella. Al día siguiente me despidieron.
Estudió inglés y computación, pero nada le satisfizo hasta que descubrió el oficio de payaso. Inició su trayectoria hace dos décadas en circos pequeños de su natal Campeche, actualmente conduce el programa de televisión “La Fiesta” en el cana 9 de Telemar.
Piensa que el Día del Payaso en México es importante.
–Este es un oficio olvidado. Antes, el payaso sólo se dedicaba a ser payaso, ahora tiene que diversificarse. Cuando te contratan siempre te preguntan ¿además de ser payaso, qué haces en el escenario? El Día del Payaso dignifica nuestra profesión, destaca orgulloso.
Los tres terminan de arreglarse…Es hora de disfrutar…

María Luisa Tamez denuncia malinchismo en la ópera mexicana

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 6:11 pm

A principios de año, la mezzosoprano María Luisa Tamez (Ciudad de México, 1958) acudió al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), para solicitar una entrevista con Consuelo Sáizar, presidenta de esa dependencia.
–Quería ir a decirle que en 2010 cumpliría 30 años de trayectoria artística, por lo que me gustaría celebrarlo en Bellas Artes. Sin embargo me recibió uno de sus asistentes que lo primero que me pidió fue mi currículum porque no me conocían, cuenta la recién ganadora del Premio Nacional de la Mujer.
Días después, recuerda la intérprete, a quien el 21 de enero se la reconocerá con la Medalla Alfonso Ortiz Tirado en el festival del mismo nombre que se realizará en Álamos, Sonora, del 21 al 29 de enero de 2011, pidió una reunión con Alonso Escalante, ex coordinador Nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), para decirle lo mismo que a Sáizar.
La respuesta inmediata fue ignorar a quien ha interpretado 350 ocasiones la novena sinfonía de Beethoven y otras 100 veces más la ópera Carmen durante los últimos 13 años en foros nacionales e internacionales, dice Tamez.
Finalmente, el 17 de octubre pasado se realizó el homenaje en el Alcázar del Castillo de Chapultepec. Al lugar acudieron 35 cantantes, como Olivia Gorra, Iracema Terrazas, José Luis Duval y Fernando de la Mora, quien envió unas palabras por video. Además estuvo un solo representante del INBA, cuenta la mezzosoprano, en entrevista.
En la sala de su casa, ubicada en el pueblo de Santo Tomás en el kilómetro 17 de la carretera Picacho – Ajusco, en la Ciudad de México, recuerda que la ópera en México está en crisis, porque en los últimos tiempos se le ha dado mayor oportunidad a cantantes extranjeros que a mexicanos.
–Cuando inicié mi carrera en 1980 se presentaban anualmente 12 títulos operísticos con tres repertorios diferentes, conformados en su mayoría por mexicanos, actualmente se presentan a lo mucho cinco títulos, con un solo repertorio y 50 por ciento de intérpretes extranjeros, argumenta la cantante que ganó el primer lugar del concurso de canto, Carlos Morelli en 1981.
Esto se debe, explica Tamez, a que en los últimos tiempos el Palacio de Bellas Artes ha estado secuestrado por personas que piensan que los mexicanos no tienen talento.
–Desde la llegada de Sergio Vela a CONACULTA, pasando por la administración de Alonso Escalante en la Compañía Nacional de Música y Ópera comenzaron a contratarse repertorios para óperas, conformados 50 por ciento por extranjeros.
–El problema no es solamente ese, sino que a gente como Jessy Norman le pagan 100 mil dólares y a mexicanos como Fernando de la Mora 10 mil o 15 mil dólares. En general a los cantantes mexicanos se les paga entre dos mil y cinco mil dólares por ópera, piensa la artista que hace tres años cambió de tesitura de soprano a mezzosoprano.
Sentada en el comedor de su casa y ataviada con un kimono negro, destaca que esto se debe al malinchismo de las autoridades nacionales. –Deberían de pensar que los cantantes le hemos dado muchas más medallas de oro a México, que los futbolistas.

Reconocimiento en Sonora
Tres de los abuelos de María Luisa Tamez nacieron en el norte del país, en Durango, Chihuahua y Nuevo León. Por ello, que un festival, como Alfonso Ortiz Tirado, que se realiza en un estado del norte, Sonora, le entregue una medalla como la Ortiz Tirado es muy importante para ella.
–El festival es único en su tipo. Debe ser el único en el mundo dedicado exclusivamente a resaltar la voz. Hay otros que diversifican sus propuestas, pero éste tiene una tradición, comenta la cantante, quien entre los papeles más destacados que ha interpretado, por lo menos 40 veces, se halla Madame Boterfly, y Mimi de La Boheme.
– ¿Qué significa este reconocimiento para su carrera?
–He asistido 15 años al Festival Alfonso Ortiz Tirado. Los últimos cuatro no he podido, pero en Álamos tengo muchos conocidos y muchos amores. Estoy conmovida porque como nadie es profeta en su tierra, que me honren con este reconocimiento es muy bueno. Agradezco que un festival del norte del México se de cuenta del potencial que hay en este país, cuando de ópera se trata.

Cambio de tesitura
La cantante María Luisa Tamez comenzó su carrera como soprano en 1980. Durante mucho tiempo trabajó de esa manera. Sin embargo hace tres años decidió cambiar de tesitura a mezzosoprano.
Para lograrlo, llamó a su maestro y amigo Héctor Sosa, quien le ayudó a hacer este cambio. Solicitó una beca en el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) para hacerlo. –El proceso fue doloroso, es como cuando se pierde un amor. Lo hice porque no podía seguir forzándome como soprano, menciona.
Las implicaciones técnicas que conlleva este cambio significan mucho, cuenta. –Se debe bajar la tercera nota más alta que de una soprano. La voz de las soprano son más agudas, las mezzosopranos son centrales. La voz es más colorida, profunda, chocolatosa, argumenta.
–Hay gente que le gustan los óleos, las acuarelas o los grabados. Para un cantante de ópera lo importante es definir su color de voz.

noviembre 8, 2010

Rescatan obra de Gregorio Selser

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 4:22 pm

Foto publicada en Milenio Diario

Autor de una de las más completas obras periodísticas de América Latina y testigo de innumerables hechos que cambiaron el rumbo de la región, el periodista argentino Gregorio Selser (1922-1990) estaba obsesionado con recuperar la memoria histórica del subcontinente. Solía decir que no se podía construir el futuro sin conocer el pasado.
Ya fuera desde su trabajo como editor de la sección internacional de diarios como El Día o académico en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre sus intereses se encontraba documentar cada uno de los hechos que caracterizaron el continente: desde la doctrina Monroe, hasta las dictaduras militares, pasando por la creación del Canal de Panamá y las sucesivas intervenciones extranjeras en Latinoamérica.
Prueba de este interés periodístico e histórico, el Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (Camena) de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) presentará el miércoles 10 de noviembre Cronología de las intervenciones de América Latina de Gregorio Selser.
Ana María Sacristán Fanjul, una de las dos coordinadoras del proyecto editorial (la otra es Beatriz Torres, directora de Camena), asegura que la publicación consta de cuatro volúmenes y un código que complementa todo el trabajo, donde se aprecia la obsesión del también autor de El documento de Santa Fe, Reagan y los derechos humanos (1988), por recuperar diferentes hechos de gran trascendencia.
La contribución de esta cronología, en la que su autor trabajó 30 años, es vital, pues en ella se da voz a los marginados y los rescata para contar su historia. Además, porque se publica en el año de las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia de varios países de la región y en sus textos se aprecia un análisis crítico sobre estos 200 años de libertad, señala la especialista.
En las oficinas de Camena —originalmente llamado Archivo Gregorio y Marta Selser y fundado en 2007—, señala que esta fue la obra cumbre del también ex colaborador de El Financiero. Entre 1988 y 1989, mientras trabajaba en la UNAM, le presentó el proyecto y el cronograma de trabajo que llegaba hasta 1993 a su entonces jefe Pablo González Casanova.
“Sin embargo, la propuesta no se concretó porque Selser murió en agosto de 1991. Los primeros tres títulos se publicaron originalmente y de forma independiente en 1994, 1997 y 2001 en la UNAM. El cuarto volumen nunca se presentó”, explica en entrevista con MILENIO.
Cuando en 2005 la UACM adquirió el archivo Gregorio y Marta Selser, uno de sus primeros proyectos era publicar el cuarto volumen de la cronología, por cierto el que más vacíos históricos tiene porque su autor nunca lo concluyó. “Al empezar los trabajos de edición, sin embargo, nos dimos cuenta que debíamos reeditar la cronología completa para que se entendiera”, puntualiza.
Ésta inicia con la Independencia de Estados Unidos, pues la tesis central del autor es que desde que esa nación logró su libertad comenzó “su sed expansionista, para controlar el mundo”, indica Sacristán Fanjul.

Intervenciones extranjeras
En los cuatro volúmenes de la cronología se retratan 14 tipos de intervenciones extranjeras en América Latina que Gregorio Selser investigó: protesta diplomática, acusaciones, amenazas, represalias o sanciones económico-financieras, retiro de embajadores, rompimiento de relaciones, movilizaciones, hostigamiento y provocaciones, bloqueo, invasión directa, invasión indirecta, invasión o acción colectiva, espionaje, conspiración, intervención asociada y firma de tratados.
Otra de las categorías que creó Selser para documentar las intervenciones extranjeras en la región fue llamada actos paralelos a las intervenciones. Se divide en: apropiación, anexión, soberanía no reconocida, disposiciones contra ciudadanos, gestiones y amenazas de grupos y funcionarios, apropiación subrepticia, competencia y rivalidad interimperialista, ejercicios de maniobras y manipulaciones e hitos históricos u opiniones relevantes, comenta Sacristán Fanjul.

En cuatro tomos

– El primer libro inicia en 1786 con la Independencia de Estados Unidos y concluye en 1848 con la guerra de Texas y el Tratado de Guadalupe – Hidalgo (2 de febrero de 1848).

– El segundo tomo abarca un periodo de 1849 a 1898. Ahí se recopila información de Centroamérica, la intervención francesa en México y la rivalidad entre potencias mundiales por la región.

– El tercer tomo va desde 1899 hasta 1945. En él se aborda la creación del Canal de Panamá, así como la importancia que tuvo Augusto César Sandino en Nicaragua, y el papel y efecto que causaron las dos guerras mundiales en América Latina.

– El cuarto volumen inicia en 1946 y concluye en 1990. Incluye la intervención estadunidense en Panamá y otros importantes hechos.

Emiliano Balerini Casal • Milenio

octubre 29, 2010

La muerte del K

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 4:49 pm

La televisión mexicana anuncia el funeral de Néstor Kirchner, ex presidente de Argentina, quien falleció el miércoles pasado de un paro cardiaco. En Buenos Aires se apostan miles de personas en las calles para darle el último adiós. Y a 13 mil kilómetros de distancia, en México, Carlos, un joven reportero hijo de exiliados, toma un café y ve con tristeza lo que acontece.
Sentado en una cafetería de la Colonia Del Valle, en la Ciudad de México piensa en lo que dejó en el camino Néstor Kirchner. El viento frío se apodera del lugar en donde se encuentra y su cuerpo se estremece al mismo tiempo que Margarita, la gata de los dueños del lugar, se monta en sus piernas para protegerse del otoño del Distrito Federal.
La conductora que dirige el noticiario en la televisión cuenta paso a paso lo que sucede en el Buenos Aires y Río Gallegos, al sur del país, ciudad natal del Pingüino, como le decían a Kirchner. Carlos la escucha y recuerda el 2001, cuando el matrimonio Kirchner – Fernández tomó la presidencia.
Cuando, meses antes de su asunción, en Argentina se impuso el corralito y los argentinos no tuvieron a su disposición el dinero que habían guardado en los bancos. Cuando el presidente De la Rúa decretó el Estado de Sitio y el pueblo salió a las calles a gritar: “¡Qué se vayan todos!”. Cuando una veintena de camiones se dirigían al Aeropuerto Internacional de Eseiza, trasladando las reservas nacionales.
Cuando cinco presidentes pasaron por la Casa Rosada, sede del gobierno federal, durante una semana. Cuando la gente tomó las calles y festejó su rebeldía. Cuando el pueblo corrió a todos aquellos que osaron burlarse de ellos.
Cuando en enero asumió Eduardo Duhalde y calmó las aguas. Cuando Néstor, meses más tarde, se lanzó como candidato a la presidencia para conquistar a una Argentina que tenía sed de justicia, por 30 años de fantasmas, de muertos, desaparecidos, de miedos que dejaron a su paso los militares de la última dictadura (1976-1983).
Carlos toma su café. Viste pantalones grises, camisa azul y gabardina. Se vuelve a estremecer cuando escucha, en la voz de miles de jóvenes: “Vamos, vamos Argentina, si nos tocan a Cristina, que quilombo se va armar”, dándole un fuerte respaldo a la presidenta Cristina Fernández, viuda del ex mandatario.
Paralelamente recuerda el primer discurso de Néstor siendo presidente, cuando en su voz escuchó que el país iniciaría una etapa de reconstrucción histórica, al juzgar a los militares de la última dictadura.
Cuando derogó las leyes de Obediencia debida y Punto Final, las cuales defendían la impunidad de los militares golpistas. Cuando recibió a las Madres de Plaza de Mayo, a las Abuelas de Plaza de Mayo, a los Hijos por la Identidad contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) para respaldar su lucha.
Cuando hizo que por el banquillo de los acusados pasaran Rafael Videla, Eduardo Emilio Massera, Orlando R. Agosti, así como muchos otros más. Cuando inició los mega juicios para meter presos a los milicos. Cuando confrontó a todos los sectores reaccionarios del país para reconciliarse con la historia.
Cuando encaminó un proceso de democratización en la nación. Cuando lucho por encontrar a los niños, hoy hombres y mujeres, robados por un puñado de militares y empresarios que han sostenido la impunidad en el país.
Cuando disminuyó el desempleo, que hasta su llegada y según indicadores de la Organización Internacional del Trabajo, era de 18 por ciento. Cuando canceló la deuda que tenía el país con el Fondo Monetario Internacional.
Cuando, como presidente, impulsó la unidad latinoamericana. Cuando viajó a Brasil, a Chile, a Venezuela, a Uruguay, a Bolivia, a Ecuador, a Paraguay, para respaldar los procesos políticos de esos países. Cuando impulsó el regionalismo.
Cuando en la Cumbre Iberoamericana de Naciones en Mar del Plata defendió el Alba, promovido por países Sudamericanos ante el ALCA que impulsaban Estados Unidos, México y Colombia. Cuando en aquellas jornadas Hugo Chávez, junto a Diego Maradona y otros líderes latinoamericanos gritó: “ALCA, ALCA al carajo”.
Cuando nos dijo adiós una noche antes de morir, despidiéndose de su mujer, de sus hijos, de sus amigos, del pueblo argentino

Néstor y lo que viene

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 3:28 pm

Néstor y Cristina


Este es un artículo sobre Néstor Kirchner que escribió Mempo Giardinelli en el periódico argentino Página 12

Escribo esto en caliente, en la misma mañana de la muerte anunciada de Néstor Kirchner, y ojalá me equivoque. Pero siento dolor y miedo, y necesito expresarlo.
Pienso que estos días van a ser feísimos, con un carnaval de hipocresía en el Congreso, ya van a ver. Los muertos políticos van a estar ahí con sus jetas impertérritas. Los resucitados de gobiernos anteriores. Los lameculos profesionales que ahora se dicen “disidentes”. Los frívolos y los garcas que a diario dibujan Rudi y Dany. Todos ellos y ellas. Caras de plástico, de hierro fundido, de caca endurecida. Aplaudidos secretamente por los que ya están emitiendo mailes de alegría feroz.
Los veremos en la tele, los veo ya en este mediodía soleado que aquí en el Chaco, al menos, resplandece como para una mejor causa.
Nunca fui kirchnerista. Nunca vi a Néstor en persona, jamás estuve en un mismo lugar con él. Ni siquiera lo voté en 2003. Y se lo dije la única vez que me llamó por teléfono para pedirme que aceptara ser embajador argentino en Cuba.
Siempre dije y escribí que no me gustaba su estilo medio cachafaz, esa informalidad provocadora que lo caracterizaba. Su manera tan peronista de hacer política juntando agua clara y aceite usado y viscoso.
Pero lo fui respetando a medida que, con un poder que no tenía, tomaba velozmente medidas que la Argentina necesitaba y casi todos veníamos pidiendo a gritos. Y que enumero ahora, porque en el futuro inmediato me parece que tendremos que subrayar estos recuentos para marcar diferencias.
Fue él, o su gobierno, y ahora el de Cristina:
—El que cambió la política pública de Derechos Humanos en la Argentina. Nada menos. Ahora algunos dicen que estar “hartos” del asunto, como otros criticaron siempre que era una política más declarativa que otra cosa. Pero Néstor lo hizo: lo empezó y fue consecuente. Y así se ganó el respeto de millones.
—El que cambió la Corte Suprema de Justicia, y no importa si después la Corte no ha sabido cambiar a la justicia argentina.
—El que abrió los archivos de los servicios secretos y con ello reorientó el juicio por los atentados sufridos por la comunidad judía en los ’90.
—El que recuperó el control público del Correo, de Aguas, de Aerolíneas.
—El que impulsó y logró la nulidad de las leyes que impedían conocer la verdad y castigar a los culpables del genocidio.
—El que cambió nuestra política exterior terminando con las claudicantes relaciones carnales y otras payasadas.
—El que dispuso una consecuente y progresista política educativa como no tuvimos por décadas, y el que cambió la infame Ley Federal de Educación menemista por la actual, que es democrática e inclusiva.
—El que empezó a cambiar la política hacia los maestros y los jubilados, que por muchos años fueron los dos sectores salarialmente más atrasados del país.
—El que cambió radicalmente la política de Defensa, de manera que ahora este país empieza a tener unas Fuerzas Armadas diferentes, democráticas y sometidas al poder político por primera vez en su historia.
—El que inició una gestión plural en la Cultura, que ahora abarca todo el país y no sólo la Ciudad de Buenos Aires.
—El que comenzó la primera reforma fiscal en décadas, a la que todavía le falta mucho pero hoy permite recaudaciones récord.
—El que renegoció la deuda externa y terminó con la estúpida dictadura del FMI. Y por primera vez maneja el Banco Central con una política nacional y con record de divisas.
—El que liquidó el infame negocio de las AFJP y recuperó para el Estado la previsión social.
—El que con la nueva Ley de Medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas.
—El que impulsó la Ley de matrimonio igualitario y mantiene una política antidiscriminatoria como jamás tuvimos.
—El que viene gestionando un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Y va por más, porque se acerca la nueva legislación de entidades bancarias, que terminará un día de estos con las herencias de Martínez de Hoz y de Cavallo.
Néstor lo hizo. Junto a Cristina, que lo sigue haciendo. Con innumerables errores, desde ya. Con metidas de pata, corruptelas y turbiedades varias y algunas muy irritantes, funcionarios impresentables, cierta belicosidad inútil y lo que se quiera reprocharles, todo eso que a muchos como yo nos dificulta declararnos kirchneristas, o nos lo impide.
Pero sólo los miserables olvidan que la corrupción en la Argentina es connatural desde que la reinventaron los mil veces malditos dictadores y el riojano ídem.
De manera que sin justificarle ni un centavo mal habido a nadie, en esta hora hay que recordarle a la nación toda que nadie, pero nadie, y ningún presidente desde por lo menos Juan Perón entre el 46 y el 55, produjo tantos y tan profundos cambios positivos en y para la vida nacional.

A ver si alguien puede decir lo contrario.
De manera que menudos méritos los de este flaco bizco, desfachatado, contradictorio y de caminar ladeado, como el de los pingüinos.
Sí, escribo esto adolorido y con miedo, en esta jodida mañana de sol, y desolado también, como millones de argentinos, un poco por este hombre que Estela de Carlotto acaba de definir como “indispensable” y otro poco por nosotros, por nuestro amado y pobrecito país.
Y redoblo mi ruego de que Cristina se cuide, y la cuidemos. Se nos viene encima un año tremendo, con las jaurías sedientas y capaces de cualquier cosa por recuperar el miserable poder que tuvieron y perdieron gracias a quienes ellos llamaron despreciativamente “Los K” y nosotros, los argentinos de a pie, los ciudadanos y ciudadanas que no comemos masitas envenenadas por la prensa y la tele del sistema mediático privado, probablemente y en adelante los recordaremos como “Néstor y Cristina, los que cambiaron la Argentina”.
Descanse en paz, Néstor Kirchner, con todos sus errores, defectos y miserias si las tuvo, pero sobre todo con sus enormes aciertos. Y aguante Cristina. Que no está sola.
Y los demás, nosotros, a apechugar. ¿O acaso hemos hecho otra cosa en nuestras vidas y en este país?

octubre 18, 2010

Un chilango en Sonora

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 11:39 am

Escena 1. La Taqueria

“Cuando llegues a Sonora no tienes que decir que eres chilango”, le comenta Pepe a Francisco en una taqueria de la Ciudad de México. Frente a ellos, la novia de Francisco, Guadalupe, oriunda de Hermosillo, se ríe.
“Ya que tus padres son argentinos, mejor di que eres de allá”, apunta Pepe, quien nació en Chihuahua, indicándole a su amigo lo que tiene que decir y no, cuando esté en el norte del país.
“Tampoco digas que no te gusta tomar alcohol, pues todos te van a mirar extraño. No mas llegues, te compras una hielera, un six de cervezas y aparentas que estas tomando”, continua muerto de risa.
Entre los tacos al pastor y las chelas sobre la mesa de esa taqueria, en aquella noche de principios de diciembre de 2009, Guadalupe y Pepe le explicaban a Francisco las bondades de vivir en los estados del norte del país. También la relación que tienen con Estados Unidos.
“Nosotros no necesitamos venir al Distrito Federal para vivir, lo hacemos por gusto. En realidad estamos más cerca de Estados Unidos y es más fácil irnos para allá”, indica de nuevo Pepe.
– ¿Pero, entonces por qué vienen al DF sino les gusta? Pregunta Francisco.
-Muy sencillo. Para hacer más bonita la ciudad. Te voy a explicar por qué no se quiere a los chilangos en el norte: Aquí creen que son lo mejor que hay en el país, que la única ciudad es ésta; sin embargo eso nos es así. Como ejemplo: Al Distrito Federal lo mantienen los estados de la República con sus impuestos, en términos generales ustedes no generan recursos.
Los tacos siguen llegando a la mesa, los tres amigos se divierten y mientras brindan por un feliz año, Pepe ataca de nuevo y dice: “Mucho del dinero que nosotros pagamos de impuestos en nuestras entidades, terminan en el Distrito Federal. ¿Cómo podríamos estar contentos con esa situación? Ustedes aquí tienen subsidiados la luz, el transporte, el agua y el gas. Nosotros pagamos mucho dinero por esos servicios y no vemos qué se hace con lo que desembolsamos”.
“Es justo decir, que el presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es mayor que el de varios estados y que eso de que sea nacional y abierta para todos los estudiantes, no es cierto. A la UNAM no entra cualquiera y los que ingresan deben de pasar una serie de trámites burocráticos, únicos en el país”.
Además, señala risueño, a sabiendas de que Francisco, tan orgulloso del chilango se está mordiendo los dientes por no saber qué decir, el pase automático de la preparatoria a la universidad es una tontería, lo único que genera es que no haya competencia.
Otro problema de esta ciudad, señala Guadalupe, es el transporte. Pepe asiente e indica: “El metrobús en Eje cuatro, Xola, es una tontería. Desde que funciona hay más tráfico y accidentes”. Francisco sólo los mira reírse de esta ciudad y atina a decir. “Desde que vivo cerca de Xola, hace un año y medio, he visto un sin fin de accidentes, por culpa de los conductores que se meten al carril del metrobús”.
La cena se convierte de repente en un acto de vandalismo contra la ciudad de México. Pepe y Guadalupe sólo muestran los grandes errores del centralismo, mientras Francisco cree que exageran todo.
“Estar en el metro es muy feo. Cada vez que ingresas, los hombres te miran con ganas de masturbarse frente a ti. Hace unos días una amiga y yo lo tomamos y como veníamos de vestido, no quitaban sus ojos de nuestras piernas. A ella, incluso, la han toqueteado”, menciona Guadalupe un poco ofuscada por la situación.
“Subirse a los microbuses es toda una aventura. Los conductores manejan como locos. No están concientes de que somos personas y no animales”, destaca la novia de Francisco, quien parece haber encontrado en Pepe, a un amigo que siente igual que ella, lo difícil que es vivir en el Distrito Federal.
Pepe da un giro a la conversación y explica por qué tomar cerveza en esta ciudad es todo un sufrimiento. Antes de empezar a atacar ese tema pide otra Indio al mesero que los atiende.
-Las cervezas en el DF son enfriadas en un refrigerador que está a cero grados. Ese es un problema, porque nunca termina de enfriarse por completo, ya que éstos tienen un sistema de aire que se apaga cada vez que cierran los restaurantes. En los estados del norte las cervezas son puestas con hielo para congelarse, por lo tanto cuando te las dan son mucho más ricas. En la ciudad de México guardan las cervezas en cajas durante mucho tiempo, eso las afea.
La cena comienza a concluir. Francisco ha sido avasallado. Hace mucho no se veía con Pepe y ahora que se han reencontrado, gracias a que Guadalupe trabaja con él, siente que no tiene armas para rebatir cada argumento dado por su amigo y su novia.
Sólo atina a decir: “Creo que esto que ustedes critican se debe al centralismo que hay en el país. Al gobierno federal no le interesa que los estados sean más independientes y lo que ustedes señalan son algunas de las consecuencias”.
Con esta breve, pero sustanciosa plática de amigos, Francisco viajó a Hermosillo, Sonora, para pasar fin de año allá, con la familia de su novia. Esta experiencia no es la de todos los chilangos que han visitado el norte del país.

Escena 2: El aeropuerto

Francisco llega al Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México a las cuatro y media de la madrugada del 29 de diciembre. Rápidamente se dirige a la aerolínea Interjet, pero ésta no se encuentra abierta. A su lado, se halla una decena de hombres que buscan pasar como ilegales a Estados Unidos.
Poco a poco empieza a llegar más gente. Casi todos son migrantes que han pagado un boleto de avión, a sabiendas de que tendrán que caminar durante días por el desierto de Sonora. Prefieren comprar un paquete que incluya el avión, de esa manera tendrán asegurado, por lo menos, llegar al norte.
La aerolínea aún no abre sus puertas, sin embargo la gente sigue llegando a sus oficinas. Los paisanos visten mezclillas, camisa a cuadros, chamarras de jeans con borrega y sombreros tejanos. Algunos cargan mochilas, otros simplemente la ropa que llevan puesta.
Las mujeres que los acompañan, traen a sus hijos. Casi todos son bebes envueltos en mantas por el frío, apenas se les puede ver la cara. Vienen de distintas partes del país: Guerrero, Puebla, Oaxaca, Chiapas, para despedir a sus maridos o novios. Sus miradas son tristes, están a punto de separarse de sus seres queridos y no quieren hacerlo, no saben si los volverán a ver de nuevo.
Interjet abre sus puertas a las cinco de la mañana. En la media hora de retraso, la sala se llenó, especialmente de los 30 migrantes que viajaran a Hermosillo. Uno a uno pasan los primeros filtros de seguridad. El aeropuerto está atestado de policías, por el atentado que hubo en Detroit días antes.
Ya, en la sala de espera, la número cuatro de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, los teléfonos no paran de sonar. La gente se sigue despidiendo antes de subir al avión, pues después tendrán que apagar sus celulares.
-¡Hola!
-¿¡Cómo estás!? -, le grita un sonorense a su interlocutor del otro lado de la bocina.
-¡Yo muy bien! Y ¿Usted?
-¡Sólo le hablo para decirle que estoy por salir de México. Llegaré en una hora y media, más o menos. Espéreme para comer!
Francisco mira hacia todos los rincones de la sala. Está desconcertado. Es la primera vez que viaja a Hermosillo, y este no es un viaje cualquiera: en unas horas conocerá a sus suegros. Consigo lleva una mochila. En su interior hay una agenda, una libreta, varias plumas, una grabadora y el libro Chiquita del escritor cubano, Antonio Orlando Rodríguez que está leyendo.
Viste de jeans, suéter rojo de cuello de tortuga, unos zapatos cafés que sus papás le regalaron la noche anterior durante una cena, un gorro negro y una chamarra de pana café. Es alto, rubio y ha engordado en los últimos años. Sus ojos pintan unas ojeras gigantescas que muestran el cansancio que carga consigo por haber combinado su trabajo de periodista y una maestría en Estudios Latinoamericanos en la UNAM.
A pesar de ello, decide sacar de la mochila su libro. Los ojos se le cierran, pero no le importa, pues desea leer la novela. Minutos después, se escucha el anuncio: “Pasajeros del vuelo de Interjet con destino a Hermosillo deben abordar el avión”. Interrumpe su lectura, guarda el libro, saca su boleto, se levanta y hace la fila para subir a éste.
El vuelo despega. Sentado en el asiento 9F toma un café y unas galletitas que le ofrecen y se duerme. Hora y media más tarde, el piloto anuncia su pronta llegada a la capital sonorense.

Escena 3: La llegada, los Naranjeros

Al bajar del avión, Francisco camina por la pista hasta las bandas en donde recogerá su maleta. A su lado, tímidamente van los migrantes que viajaron con él en el vuelo. Caminan despacio y hablan entre ellos. Afuera ya hay varias camionetas que los llevarán al desierto.
Francisco toma su maleta, es la primera vez que en un aeropuerto su equipaje es el primero en salir. Cree que es un buen presentimiento. Camina hasta la puerta y se encuentra con Guadalupe, con quien se saludan con un beso y un abrazo, ya que ella tiene una semana en Hermosillo, pues se fue en camión desde el 22 de diciembre.
Los migrantes son detenidos por la policía aeroportuaria, para ser revisados. Les piden sus documentos: pasaportes, credenciales de elector, algo que identifique quiénes son y de dónde vienen. Al final los dejan pasar. Se suben en unas camionetas y desaparecen como si nada…Van al desierto. Desde ahí emprenderán el verdadero viaje al otro lado.
Guadalupe y Francisco se dirigen a casa de la mamá de ella. Pronto se conocerán todos. Son las ocho de la mañana, por lo que la señora Rosa, mamá de Guadalupe, prepara el desayuno.
Después de los respectivos saludos y presentaciones con la familia, los hermanos Pedro y Ruth; el papá Jorge y Rosa, desayunan junto a Francisco. Platican de todo un poco: las familias, el viaje, el trabajo. Se ríen de las bromas que se hacen en la mesa. Parece que todos se caen bien. Hasta ahora todo está en orden, excepto por los titulares de los periódicos del día que señalan el asesinato de dos personas en Nogales.
Ir a Sonora y no ver a los Naranjeros de Hermosillo, el equipo de béisbol de la Liga Mexicana del Pacífico, es como ir a Argentina y no comer asado. Después de desayunar, Pedro, Jorge y Francisco salen de la casa. Van a comprar los boletos del partido de béisbol que habrá en la noche. Es el clásico de Sonora, el equipo local recibe a los Yaquis de Obregón en el último juego de la temporada regular.
Después de 20 minutos en el coche, de pasar a un mecánico a dejar un automóvil, y de visitar varios bancos para cambiar dinero, llegan a la casa que construyó Héctor Espino con sus batazos. Aún no se percibe mucho ambiente, pues es temprano. En la fila hay unas 10 personas que esperan para comprar sus boletos. Una de ellas es de Obregón y le va a los Yaquis. Platica con un hombre de Hermosillo, pero no cae en las provocaciones habituales de un juego como éstos. Sólo bromean sobre quién ganará.
En su primer viaje a Hermosillo, Francisco ya tiene un itinerario completo. Primero la playa, aunque haga frío. El camino a Bahía de Kino es tranquilo. La carretera se abre paso en medio del desierto. Los sahuaros, la planta típica sonorense, y las montañas secas son el único paisaje que se aprecia a kilómetros. En la camioneta Jorge, Rosa y Guadalupe le explican a Francisco todo lo que sucede alrededor del desierto, pues él nunca había estado en uno.
Al paso de una hora el olor a seco empieza a transformarse por uno más húmedo. No hace calor, pero hay sol y el mar de Cortés muestra su grandeza natural a los visitantes. Francisco baja de la camioneta, se sienta en la arena y aprecia en silencio el paisaje. En realidad, las playas son sus sitios preferidos y viendo este lugar se pregunta: por qué no vive en una ciudad con mar.
Al cabo de un rato emprenden el camino de regreso. Al llegar a Hermosillo se preparan para la visita al estadio, segundo paso en su itinerario. El Héctor Espino abrirá nuevamente sus puertas para que la ciudad se vuelque a ellas.
El estadio es bastante grande. Se encuentra pintado de naranja, rojo y negro, colores de los naranjeros. A la orilla de sus puertas principales una banda ameniza el andar del público. Niños, jóvenes y adultos traen chamarras de José Luis “El Borrego” Sandoval, Vinicio Castilla y Luis Alfonso García, los héroes de esta temporada.
Poco a poco las gradas se llenan, para ver a un equipo que tiene un récord en la temporada de 26 ganados y 11 perdidos, siendo el primer lugar de su división. Por el alta voz se anuncian las alineaciones y aunque hace frío, la ola se apodera del ambiente. “Beto Coyote”, mascota de los Naranjeros, sale en motocicleta y se cae. Entonces da inicio el juego.
Rápidamente Hermosillo se pone arriba en el marcador, Su pitcheo, aunque un poco descontrolado, funciona en las primeras entradas. Sus estrellas, comienzan a batear de hit y en un abrir y cerrar de ojos, el marcador en la pizarra muestra un 5 a 2 para los locales.
El ambiente en la grada es mucho más tranquilo que en el Distrito Federal. En el norte, el público no se mete ni con los jugadores, ni con las decisiones de los ampáyers. Es más respetuoso y purista a la hora de ver un partido de béisbol. Conocen más de las reglas, las respetan y entienden cada momento del juego. Se divierte con todo el espectáculo que rodea a este deporte tan tradicional.
En la sexta entrada, todo comienza a cambiar. Es el primer turno al bat de Erubiel Durazo, jugador que estuvo muchos años en Hermosillo y los dueños de los Naranjeros decidieron venderlo, provocando que el público se moleste ante su presencia. Ahora defiende los colores de los Yaquis de Obregón y tal y como sucedía cuando jugaba con los Yanquis de Nueva York, cada vez que lo abuchean, manda la pelota fuera del parque.
Desde la tribuna baja un abucheo ensordecedor ante la presencia de Durazo en la caja de bateo. Hay dos hombres en base y el tercer lanzamiento del pitcher de Hermosillo es golpeado con rabia. La pelota se va fuera del parque, viaja cientos de millas y cae en el estacionamiento. El bateador, viejo conocido de la casa, camina por el cuadro.
El juego se ha empatado. La gente no lo puede creer. Después de Durazo, la batería yaqui manda todas las pelotas de hit. Pronto el marcador cambia. Ahora gana Obregón y cada vez que Erubiel se presenta a batear recibe un nuevo abucheo y conecta un nuevo home run.
En la octava entrada el marcador es 16 a 5 a favor Yaquis. La gente se empieza a ir, se retiran a su casa o a seguir la fiesta. A pesar de la derrota, el Héctor Espino seguirá viendo actividad este año, pues Los Naranjeros están en las finales y terminaron en primer lugar de su serie divisional, días después se consagrarían como campeones de la Liga Mexicana del Pacífico.
Francisco y Guadalupe se van del estadio. Ella quiere que sus amigos conozcan al nuevo novio, así que la cita es en casa de uno de ellos. Justo ahí se comprueba aquello que Pepe le dijo a Francisco sobre la cerveza: “Aunque hace frío, todas las chelas están metidas en hielo, para que de esa forma se disfruten más”.

Escena 4: El viaje a Mesa

A las seis de la mañana del 30 de diciembre, la familia de Guadalupe se sube a la camioneta. Minutos después arrancan y se van rumbo a Mesa. Van a pasar fin de año del otro lado. Aún es de noche y se aprecia una que otra estrella, una rareza para los que vienen del Distrito Federal y están acostumbrados a la contaminación, piensa Francisco.
En las calles casi no hay automóviles. Aún es muy temprano y la gente sigue de vacaciones. Rápidamente se puede ver la carretera que va desde Hermosillo a Nogales. Francisco sólo piensa en dos cosas: el paisaje que podrá ver en adelante y los migrantes que ya no volverá a encontrarse.
Aunque para la gente del norte, atravesar el desierto puede ser muy normal, para aquellos que vienen de otras partes del país implica muchas sensaciones. En la ciudad de México siempre se ha escuchado lo difícil que representa pasar por el lugar, ya que el clima es extremista: en el día, el calor puede llegar a los 50 grados; en la noche el frío es insoportable.
También suele decirse que por ese exigente camino pasan los migrantes. Sí, aquellos que Francisco vio por última vez subiendo a las camionetas que estaban fuera del aeropuerto. Pasar paisanos del otro lado se ha convertido en negocios para todos.
Después de cuatro horas de camino en medio del desierto, Nogales le abre paso a la gente para que sigan camino al otro lado. Ésta es una ciudad de paso. En ella abundan bares a los que van sobre todo “gringos”, casas de cambio, camionetas, bancos. Es una ciudad dispuesta para el intercambio de mercancías y costumbres entre estadounidenses y mexicanos.
Lo raro, o más bien dicho lo gracioso, para la gente del norte es muy normal lo que se ve en Nogales: cientos de coches queriendo pasar la línea fronteriza, para ir con sus familias a llenar los estacionamientos de los centros comerciales de Tucson y Phoenix de camionetas con placas de Sonora. Comprar allá sale más barato.

Escena 5: ¡Vámonos de shopping!

Pasar al otro lado y no comprar en los Centros Comerciales es todo un desperdicio. Hay tiendas de todo tipo, rebajas al por mayor y ropa que no encuentras en México. Por ello, antes de las celebraciones de fin de año, Francisco, Guadalupe y los primos de ella se fueron de Shopping.
Los estacionamientos están llenos de camionetas con placas de Sonora, Chihuahua, Coahuila o Durango. Sus dueños se apoderan de los pasillos, escaleras y tiendas de los lugares, dejan el dinero de su aguinaldo en comprar diferente mercancías.
Corren por todas las tiendas. Los padres dan indicaciones a sus hijos de lo que quieren. Las señoras buscan ropa íntima, las jovencitas verse más sexys y los hombres y niños: videojuegos y chamarras.
En los establecimientos hay carteles en español y en inglés. Personal bilingüe para atender a las masas hispanas. Francisco se sumas a ellas. Es la primera vez que está en Estados Unidos y hace Shopping. Entra a una tienda, ve las rebajas, sale y se va a otra. Pasa casi cinco horas en por lo menos 35 establecimientos de diferentes marcas.
Corre de un lugar a otro. Se emociona cuando ve algo barato y después dice: “No, no puedo comprar esto”, entra en shock cinco minutos y vuelve a empezar la rutina del día. Guadalupe se ríe de él. Sólo ve como se desespera, le da ternura, pero no le hace caso y sigue en lo suyo, las tiendas para mujeres.
Cientos de personas alrededor de Francisco caminan desesperadas, las rebajas están por acabarse y las prisas entorpecen el camino. No importa si se caen al correr, o se golpean con una banca, hay un grado de desesperación típico de las compras de fin de año. Han pasado cinco horas desde que Francisco, Guadalupe y los primos de ella entraron al Centro Comercial de Mesa, Arizona. Son cerca de las ocho de la noche y deben regresar.
El silencio se apodera de Francisco al caminar por el estacionamiento, que sigue lleno de camionetas de paisanos. De sus brazos cuelgan unas cinco bolsas. Es toda la ropa que compró. Está en shock: sacó seis o siete veces su tarjeta de débito de su billetera para pagar toda su mercancía. Aunque no es mucho, comparado con otras personas, el hecho lo tiene impresionado.
Toda su vida creció escuchando lo malo que era convertirse en un hombre consumista de forma extrema, ahora que lo había experimentado en carne propia, no sabe qué hacer y cómo comportarse con esto.

Escena 6: De regreso con Pepe
Pepe, Francisco y Guadalupe volvieron a cenar en enero, cuando los tres regresaron de sus respectivas vacaciones. En la plática el viaje a Sonora salió a relucir.
-¿Cómo te fue en Sonora? ¿Qué tal te trataron? – pregunta Pepe.
-Bien, me la pasé excelente, a tal grado que creo regresaremos en marzo a una boda- contesta Francisco.
-Debo decirte que ninguno de tus presagios se cumplieron- continua Francisco.
-Nadie me miró feo por no tomar y hablar como chilango- destaca.
-Eso fue porque no nos quedamos mucho- indica Guadalupe entre risas.
La cena siguió tranquilamente, entre risas los tres amigos recordaron sus vacaciones, ahora se les puede ver casi todas las semanas en la misma taqueria del Distrito Federal. Mientras unos atacan al DF, otro intenta defenderlo cuando se puede.

septiembre 17, 2010

Proyecto FARO, una alternativa de vida

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 5:46 pm

Diez años después de inaugurarse la primera Fábrica de Artes y oficios, el proyecto se reprodujo en tres delegaciones más del Distrito Federal. Cuatro de sus protagonistas nos cuentan su historia.

Marcos Aarón Bárcenas Velásquez, mejor conocido como el “Niño Faro”, no cree en dios, tampoco en la iglesia y los curas, sólo en el arte. Suele decir que la Fábrica de Artes y Oficios de Oriente es su religión. Vive en Santa Marta Acatitla. Tiene 36 años. Cuatro tatuajes adornan su cuerpo.
Es de los alumnos del lugar ¬–ubicado en la Calzada Ignacio Zaragoza entre los metros Acatitla y Peñón Viejo, en la delegación Iztapalapa–, que acude desde que éste fue inaugurado hace diez años por el entonces Instituto de Cultura de la Ciudad de México, con el objetivo de ofrecer una alternativa artística a la zona oriente del Distrito Federal.
Todas las mañanas se levanta temprano. Llega al Faro e ingresa a su centro de trabajo: un viejo galerón de paredes blancas y techo de lámina donde imagina que todo es posible.
“Este sitio es importante porque en el oriente de la Ciudad de México no hay alternativas culturales. Aquí conocí gente de todo tipo, conecté amigas y amigos, vi pasar bandas de rock muy buenas, aprendí a respetar mi cultura. Me gusta hacer trabajos con cartón, y a pesar de todos los problemas del barrio, este es un buen lugar para alejarse del alcohol y las drogas”, destaca.
Aarón llegó cuando tenía 26 años, y el lugar recién abría sus puertas, pasando de ser un terreno baldío donde violaban mujeres y asaltaban gente, a un centro cultural donde se enseñaran distintos oficios. Él era chavo banda y andaba en los conciertos y las peleas del Centro Histórico, Rockotitlan y Transval. Tenía problemas económicos en su casa y poco trabajo. Solía irse al centro a estudiar pintura y cartonería, pero los talleres le costaban mucho dinero.
“En cambio, ahora todo es gratis: las clases, los materiales y hasta los viajes. Hace cuatro años me fui a Toronto, Canadá, para mostrar una obra que representara al Faro de Oriente. La expuse en un centro cultural como éste, sólo que de gente rica”, recuerda.
El Faro de Oriente cuenta con un presupuesto general de cinco millones 919 mil 683 pesos para pagar salarios, comprar materiales y organizar actividades. Atiende anualmente a 300 mil personas, trimestralmente tienen mil 800 alumnos, 51 talleres gratuitos, de los cuales 47 son pagados por la Secretaría de Cultura (SC) y el resto por otras instituciones y 14 promotores culturales. Sus 35 maestros ganan 135 pesos la hora y trabajan seis horas semanales. Asimismo tienen un apartado de 800 mil pesos para promover los servicios culturales, es decir las actividades paralelas a los talleres: conciertos masivos, presentaciones de libros, cine clubs y espectáculos escénicos.
José Luis Galicia, coordinador de talleres de artes y oficios del lugar, dice que Aarón es uno de los que vio el crecimiento del sitio, pues cuando se incorporó había 30 talleres, 22 maestros y 800 alumnos.
Asegura que 60 por ciento de la población que llega a sus actividades provienen de las colonias aledañas, como Solidaridad, La Concordia, Ermita Zaragoza, Fuentes Zaragoza, Santa Marta Norte, el pueblo de Santa Marta, Lomas de Cristo y San Miguel Totongo.
Los resultados de la Fábrica de Artes y Oficios de Iztapalapa provocaron que en 2006, el entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, impulsara una iniciativa para crear tres lugares más en Milpa Alta, Tláhuac y Gustavo A. Madero, donde se pudiera vincular las actividades artísticas con la comunidad y ejemplos como el de Aarón se reprodujeran.

“Me gusta expresarme”

Los conciertos son una prioridad del Faro de Milpa Alta

Ubicado en un segundo piso de la Casa de la Cultura Hoya de Piedra, en la avenida Doctor Gastón Melo No. 40, en el pueblo San Antonio Tecomic el Faro de Milpa Alta cuenta con un presupuesto de un millón 729 mil 592 pesos. Tienen 800 alumnos inscritos en sus 32 talleres de artes y oficios, 11 los paga la SC, el resto proviene de otras instituciones. Anualmente acuden a sus eventos entre 48 mil y 50 mil personas.
En lo que va de 2010 han atendido a 11 mil personas. Sus 32 maestros ganan 125 pesos la hora y trabajan ocho horas diarias; 11 son profesores fijos y 22 temporales. El promedio de edad de sus trabajadores es de 22 años. Tienen seis promotores culturales, asegura Rodrigo García, director del Faro de Milpa Alta.
David Mendoza Hernández es uno de sus promotores. Porta orgulloso una camiseta negra con la leyenda: “FARO de Milpa Alta”. Tiene 20 años de edad. Es delgado, su cabello negro está revuelto y sus ojos lucen cansados. Sin embargo se da tiempo para platicar sobre su vida alrededor de la Fábrica de Artes y Oficios de esa delegación, que a decir de él, es la única alternativa seria que existe. “En Milpa Alta no hay cine, no hay teatros, tampoco lugares de divertimento”.
Llegó hace cuatro años, cuando se inauguró el sitio, para cursar tres talleres de videos. Después se alejó para estudiar la preparatoria, “pero como no encontré el espacio para expresar mis sentimientos, decidí regresar”. Al ver su talento con las cámaras de video, Rodrigo García lo invitó a integrarse al equipo de trabajo.
Todos los días, David llega a las nueve de la mañana. Toma la cámara y se va con Rodrigo a cubrir actividades en los pueblos de la demarcación, pues el lugar es tan pequeño que ahí no se pueden realizar eventos masivos.
Desde pequeño busca todas las alternativas culturales que hay en la delegación. Incluso quiere estudiar cine, pero nunca asistió a una sala. Todas las películas que lo han marcado, como las de su director favorito David Lynch, las vio en un monitor de computadora. Rodrigo piensa que su caso es excepcional, “pues tiene un talento que muy pocos poseen”.

Danza Aérea
Éste es el segundo Faro más grande

Luis Diego Tadeo Araiza quiere ser militar como su papá, José Ramón Araiza Oviedo, a quien no ve desde que tiene un año y de quien dice: “Sólo mi mamá sabe dónde está”. Tiene 13 años. Viste pants grises y camiseta blanca. Es el único niño en el Taller infantil de Danza Aérea del Faro de Tláhuac. No le gusta hablar mucho.
Es delgado, tiene cabello negro y tez blanca. Desde hace tres meses acude al Faro de martes a sábados. “Vengo porque mi hermana Nayeli me invitó”, dice un poco apenado ante la entrevista. Después de ver los 22 talleres que tiene el Faro, eligió dos para cursar: Break Dance y Danza Aérea.
Una de sus maestras, Laura, reconoce que es de los alumnos más avanzados en la clase, por su facilidad de movimiento. Y Nayeli cree que le ayuda mucho a su desenvolvimiento personal, “pues es un niño que ha crecido muy sólo y que vivió cosas muy difíciles, como el abandono familiar”.
En los talleres de danza y Break Dance, Diego es otra persona. Está contento, se divierte mucho. “Aquí encontró una alternativa. Aunque al principio se bloqueó por estar con niñas, se dio cuenta que tenía facilidad para realizar los ejercicios”, destaca Nayeli. Después de sus clases en el Faro regresa a su casa en la Colonia del Mar. Entra, come, hace algo de limpieza y en la tarde dibuja caricaturas. Le gusta pintar héroes con súper poderes. Piensa en su papá.
Ésta es la tercera opción de Fábricas de Artes y Oficios en la Ciudad de México. Se encuentra en el interior del Bosque de Tláhuac, en la colonia Miguel Hidalgo. Su presupuesto es de dos millones 281 mil 618 pesos. Por trimestre tiene 450 alumnos inscritos. Desde que se fundó a la fecha han pasado cinco mil personas, pero se atendieron a más de 80 mil, entre todas las actividades que realizan al aire libre. Tienen 22 talleres, 12 pagados por la SC y el resto por otras instituciones, y 22 maestros que ganan 121 pesos la hora, dice Martín González, su director.

De Cuautepec a Indios Verdes

Este es el único Faro con un salón para practicar exclusivamente danza

María Teresa Rodríguez es maestra de cartonería en el Faro de Indios Verdes. Su especialidad son las máscaras venecianas. Nació en 1968 y es ama de casa. A decir de Mónica Hernández, directora de este Faro, la participación de este tipo de mujeres ha sido importante, incluso superando la de los jóvenes.
El Faro de Indios Verdes tiene 675 personas inscritas: 135 niños, 328 adolescentes, 211 adultos y un adulto mayor. Su presupuesto es de un millón 560 mil 407.20 pesos. Tienen 35 talleres, 10 pagados por la SC y el resto por otras instancias, así como 30 maestros que ganan 121 pesos la hora.
María Teresa no es una profesora cualquiera. Durante dos años estuvo en el taller del maestro Édgar Rivera en Cuautepec, donde vive. Cuando se mudó este Faro a Indios Verdes, a pesar de que quedaba a hora y media de su casa, decidió seguir acudiendo.
Estudió hasta la secundaria, se casó y tuvo a sus tres hijos muy joven. Piensa que el taller de cartonería la saca de su cotidianeidad. Incluso a un año de haberse formado el Faro de Indios Verdes, ella es una de las impulsoras de crear un colectivo que trabajé de manera permanente la producción masiva de máscaras, “pues también es una alternativa laboral”.
El presupuesto general para 2010 de los cuatro Faros es de 11 millones 719 mil 864.20 pesos. De ellos, siete millones 719 mil 864. 20 pesos los pone el Gobierno del Distrito Federal y cuatro millones el Gobierno Federal, dice Liliana López Borbón, directora general de la Red Faros.

junio 25, 2010

El sufrimiento argenmex

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 5:37 pm

Los argenmex están entre el tango y la música vernácula, entre el vino tinto y el tequila

Francisco es hijo de exiliados argentinos que viven en México, es argenmex. Creció en México. Se educó en escuelas mexicanas. Tiene amigos mexicanos. Sus novias han sido mexicanas. Sus papás trabajan en México, él trabaja en México. Su familia es argentina. Sus tíos, primos y sobrinas viven en Buenos Aires.
Ha vivido entre dos culturas. Es hincha de Boca Junior y Pumas, de la selección argentina y mexicana, de Diego Maradona y Hugo Sánchez. Ha cantado y llorado en Ciudad Universitaria y La Bombonera.
Sufrió con la eliminación de México en el Mundial de Estados Unidos en 1994, a manos de Bulgaria; y con el doping positivo de Maradona, después de anotar su último gol en esa justa a Grecia.
Lloró a mares aquella noche de verano de 1994, cuando por la televisión el periodista José Ramón Fernández anunció que “El Pelusa”, así le dicen a Maradona, había dado positivo en unos exámenes de orina. Lloró cuando vio como Hristo Stoichkov ayudaba a levantar de la cancha de los Gigantes de Nueva York al portero Jorge Campos sumido en la tristeza que le había causado la eliminación de México por los malditos penales.
Su vida siempre ha estado en medio de ambos países. Todos los días abre los diarios mexicanos para leer las noticias nacionales, sin dejar de fijarse en lo que sucede en Argentina. Sigue la agenda de Felipe Calderón y de Cristina Kirchner. Presta atención al supuesto combate contra el narcotráfico que hay en México y la posible reelección de la pareja presidencial en Argentina, la de Cristina y Néstor Kircher, éste último, por cierto, ex presidente de esa nación sudamericana.
Gusta del mate y el atole, del vino tinto y el tequila, de la grapa y del mezcal. Lo mismo come pozole que ravioles, enchiladas potosinas que asado, huaraches que pizza.
Acude a restaurantes mexicanos en Argentina y argentinos en México. Va a fiestas de amigos mexicanos en Argentina y de amigos argentinos en México. Asiste a eventos culturales en la Embajada de México en Argentina y a la Embajada de Argentina en México.
Disfruta pasear por las calles del Distrito Federal y Buenos Aires: Avenida Reforma y la 9 de julio, Insurgentes y Córdoba, Chapultepec y Pueyrredon. Suele tomar café en La Viola, el Tortoni, La Selva y el Emir.
Cuando está en Buenos Aires pasa sus horas en el barrio de La Boca, de Caballito, Barrio Norte, la Recoleta y…En México se divierte entre la Roma, la Condesa, la Narvarte, el Centro Histórico, Centro de Tlalpan y Coyoacán.
Ve cine argentino y mexicano. Disfrutó Sexo, pudor y lágrimas, Amores Perros, Como agua para chocolate, así como Pizza, barro y fazo, Cenizas en el paraíso y El hijo de la novia. Sus actores favoritos son Jesús Ochoa y Ricardo Darín. Pero lo mismo aprecia el trabajo de Federico Luppi que el Indio Fernández, Norma Leandro que Sara García.
Al hablar combina palabras porteñas y chilangas. Dice lo mismo boludo que pendejo, chinga tu madre que andate a la concha de tu madre, che que pinche. Saluda como argentino y mexicano. Según su prima María Elia tiene lo mejor y lo peor de Buenos Aires y el Distrito Federal.
Su casa está adornada con motivos de ambos países: Cuadros de la Revolución mexicana, del barrio de la Boca, de la Casa Rosada (la Casa de gobierno de Argentina) y de Manuel Felguérez. Sillones que tienen coloridas fundas y zarapes y ponchos indígenas.
En su casa hay libros de Octavio Paz y Jorge Luis Borges, Julio Cortazar y Carlos Fuentes, Rodolfo Walsh y Julio Sherer, Tomás Eloy Martínez y José Emilio Pacheco, Ernesto Sábato y Jorge Ibarguengoitia.

Dos mundos
Francisco está entre dos mundos. Cada cuatro años ruega que no se confronten. No le gusta ver en un partido de futbol a sus dos amores, a sus dos novias predilectas: Argentina y México.
Pero al parecer su deseo es imposible de cumplir, como en Alemania 2006, Sudáfrica será una vez más el escenario en donde los mundos de Francisco se vuelvan a pelear.
Y es que los antecedentes no son gratos para México. En los últimos cuatro enfrentamientos en partidos oficiales Argentina lo venció: la Copa Confederaciones 2006, la Copa del Mundo de Alemania 2006, la Copa América de Venezuela 2007 y el Campeonato del Mundo juvenil de Canadá 2007.
Ante los resultados, una estela de resentimientos se aprecia en los medios de comunicación de ambas naciones. Mientras en México, cada vez que se juega un nuevo partido se convoca a la revancha y la venganza que aunque se dice deportiva genera resentimiento entre la gente, en Argentina se cree que el equipo nacional es el mejor del mundo y se olvida que desde 1993 no se gana un torneo importante, cuando se obtuvo la Copa América de Ecuador precisamente contra México.
Entonces Francisco vuelve a sufrir como loco cada vez que se enfrentan sus dos amores. No sabe a quién irle. Ni como comportarse. No entiende porque por su cuerpo recorre un escalofrío cuando se escucha el silbatazo inicial del árbitro.
Acompañado o sólo camina de un lado a otro frente al televisor. Grita, se arranca el cabello, le da la espalda al partido y se va a la cocina a buscar qué tomar y qué comer. Regresa y comienza de nuevo en la rutina. Este domingo lamentablemente, una vez más, lo tendrá que hacer.

enero 17, 2010

Inauguran Museo de la Memoria en Chile

Filed under: Uncategorized — Emiliano Balerini @ 9:38 am

Nuestra directora fue invitada al acto de inauguración del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Santiago de Chile. Representó en ese acto a Memoria Abierta y a la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia, a la que el Museo se integrará próximamente. Compartimos con ustedes un breve relato y las imágenes que tomó durante esta histórica jornada.

Llegué temprano porque quería disfrutar ese momento que intuía, al igual que muchos, como un día de gran significado histórico. Se trata del primer Museo de la Memoria de carácter nacional promovido e inaugurado por un Estado en América Latina luego de las dictaduras que invadieron el continente a partir de los años 70.

En 330 días se construyó el edificio del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos que la Presidenta Michelle Bachelet inauguró en Santiago de Chile, acompañada de los tres ex presidentes constitucionales de ese país – Patricio Aylwin, Eduardo Frei y Ricardo Lagos.

Al situarme este lunes 11 de enero de 2010 frente al edificio del museo, recordaba que en septiembre de 2008 -cuando Memoria Abierta instaló la exhibición imágenes para la memoria en las salas de la Biblioteca de Santiago- conocí el predio que le había sido destinado y en el que poco después –el 10 de diciembre de ese mismo año- se colocó la piedra fundamental. Hace poco, en los primeros días del mes de noviembre de 2009, un grupo de extranjeros que participábamos en un seminario en Santiago visitamos la obra en construcción.

Miguel Lowner, arquitecto y ex detenido político a quien yo sólo conocía por sus elocuentes y precisos dibujos de los centros de detención, en particular del localizado en Isla Dawson, condujo al grupo. Con un sentimiento de ternura y cercanía hacia cada rincón del museo, y con entusiasmo y orgullo contagiosos, nos guió y explicó el sentido de los distintos lugares. En una decisión particularmente acertada y plena de significado, fue él quien representó al gobierno de Chile en la supervisión y seguimiento de toda la obra.

Cuando lo encontré al entrar a la explanada del museo, mientras grupos de trabajadores ultimaban los detalles para el acto, conversamos sobre la “tarea cumplida” y sobre la trascendencia de este momento. Como puede verse en una de las fotos adjuntas, destacaba sobre su guayabera blanca un colgante de piedra tallado en sus tiempos de prisionero y una foto de un compañero arquitecto desaparecido a quien, junto a otros grandes amigos y familiares, Miguel quería sentir cerca en un día como éste.

Estábamos presentes defensores de Derechos Humanos de varios países. Amigos con quienes hemos compartido intensas experiencias de lucha, tanto en el logro del fin de las dictaduras, como en la consolidación de la democracia en nuestros países. Las fotos reproducidas abajo muestran apenas algunos de esos encuentros. La calidez de los saludos se mezclaba con preguntas sobre muchas personas, con el relato de anécdotas compartidas en todo el continente y con otras sobre protagonistas del Chile de la Unidad Popular y de los aciagos días posteriores al golpe.

Una de las imágenes que tomé muestra a Belela Herrera, esposa del embajador uruguayo en Chile (1973), y luego figura clave para la protección de los refugiados desde las oficinas del ACNUR en varios países de América Latina y en Ginebra. Isabel Allende, hija de Hortensia “Tencha” Bussi y del Presidente Salvador Allende, está recibiendo las cartas que su madre le escribió a Belela. Ambas sostenían una amistad cercana… sólo un ejemplo de la intensidad del momento.

Desde este lunes 11 de enero, el Museo está abierto al público. Su directorio, integrado por quince miembros, incluye destacados activistas de derechos humanos, académicos y rectores de universidades –entre ellos un sacerdote jesuita-, intelectuales y la propia presidenta Michelle Bachelet, desde el día en que concluya su mandato.

María Luisa Sepúlveda, a quien conocí hace muchos años en su tarea de Asistente Social en la Vicaría de la Solidaridad, más tarde vicepresidenta de la Comisión sobre Prisión Política y Tortura –comisión Valech- y actual Asesora Presidencial para Derechos Humanos, fue una figura clave en este proceso. Junto a Marcia Scantlebury, ex detenida política y miembro del directorio de Televisión Nacional, condujeron un valioso y equilibrado equipo del que formaron parte María Luisa Ortiz y Carmen Garretón. Ellas hicieron posible la construcción de este museo.

La abogada Romy Schmidt, quien hasta hace pocos días se desempeñaba como Ministra de Bienes Nacionales, fue nombrada Directora del Museo por el término de un año.

Las fotos que tomé junto a sólo algunos de los muchos defensores de derechos humanos y compañeros de tantos años presentes en la inauguración, no representan un acto de nostalgia. Son testimonio del clima que este encuentro produjo, de los profundos vínculos que la tarea de solidaridad y defensa de la vida ha generado entre nuestros países a través de los años y de la actualidad y vigencia de esa tarea.

¡Ojala muy pronto otros museos de estas características abran sus puertas en la región! (www.memoriaabierta.org.ar)

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