
Después de la Revolución mexicana de 1910, entre 1930 y 1950 el gobierno mexicano estaba interesado en plasmar en cada una de las áreas de la vida pública el concepto identidad nacional. Para ello, personajes como Diego Rivera, Miguel Covarrubias, Luis Barragán y José Limón se destacaron en áreas como la pintura, la arquitectura y la danza. En la moda, un hombre irrumpió en la vida pública de este país. La simbología de sus diseños tenían características indígena y campesinas, nunca antes vistas.
Ramón Valdiosera fue el primer mexicano en presentarse en un desfile de modas en Nueva York. En 1949 preparó una serie de vestidos que reflejaran en algo la identidad nacional. Su éxito fue tan grande, que desde el hotel Waldof Astoria de la Gran Manzana los críticos de la época conceptualizaron su trabajo como el surgimiento del Mexican Pink.
Sesenta años después, la exposición Rosa Mexicano. Moda e Identidad: La mirada de dos generaciones que se inauguró la semana pasada en la Casa del Lago, retoma el trabajo de este artista en el mundo de la moda, con el objetivo de identificar el discurso moderno que le imprimió a sus creaciones; y lo contrapone a la visión en la materia que tienen en la actualidad diseñadores mexicanos, como Alejandra Quesada, Giovanni Estrada, José Antonio Silva, Francisco Saldaña y Víctor Hernal.
En entrevista, Valdiosera habla de los significados de su trabajo y de la identidad nacional que éste tiene en la vida diaria. También de cómo ve a los actuales diseñadores y la moda mexicana.
¿Cómo se relacionan la moda con el concepto de identidad nacional?
Hice mi primer desfile en Nueva York. Sabía que en México no había materiales para presentar un desfile internacionalmente. Sin embargo pensé que una forma de llamar la atención era mostrar un proyecto lleno de colores nacionales. Materiales nuestros, aunque suene increíble, de tejidos de telar indígena. Tenía claro que debía respetar el color que más le interesa a los indígenas: el bugambilia. Después de eso, me di el gusto de ver como las cronistas de moda y sociales señalaron: “un nuevo color nació para la moda internacional, el Mexican Pink”. Esto me dio mucho orgullo, porque lo logré cuando tenía 20 años. Gracias a eso conviví con personalidades como Orson Wells, Charles Chaplin, Diego Rivera, Frida Kahlo o Dolores del Río.
¿Qué le falta a la moda en México?
Casi todos los diseños que hice están empacados. No he tenido patrocinadores que quieran impulsar un Museo de la Moda y un Instituto en la materia que se encargue de diseñar ropa, accesorios, pero también de investigar sobre lo que representa histórica, sociológica y antropológicamente. Paris, Francia tiene el turismo más rico del mundo porque, entre otras, cosas ahí se encuentran los mejores perfumes, las mejores galerías, los mejores diseños de ropa, las mejores tiendas de ropa. El problema en México se da debido a la falta de visión de algunos funcionarios. Cuando hice los grandes movimientos de moda mexicana nunca encontré el apoyo del gobierno. Sólo el ex presidente Miguel Alemán me apoyó, pero eso me trajo una serie de enemigos políticos. Las envidias por el trabajo ajeno genera este tipo de conflictos. En Italia, un día me propusieron hacer un eje de la moda Milán –México, para contraponer al de París – Nueva York, nunca obtuve el apoyo del gobierno y sus instituciones.
¿En dónde estamos parados en materia de moda?
Pienso que los diseñadores necesitan conocer México. Requieren de un sentimiento más lógico hacia el país en el cual producen la moda. Deben darse cuenta de dónde viene, dónde está y dónde va uno como persona. Mientras no tengamos un gran conocimiento de nuestro país no avanzaremos. Se debe pensar que la única forma de proyectarse en el ámbito internacional, es con lo nacional. Si un diseñador hindú quiere llegar a Nueva York, debe exhibir vestidos de la cultura hindú. Los diseñadores mexicanos deben hacer vestidos o accesorios a la moda, pero con características mexicanas. La moda caracteriza a las diferentes épocas, cuando se abren las revistas dedicadas a ésta se aprecia hacia dónde se dirige su sociedad.
¿El Mexican Pink sigue siendo parte de nuestra identidad?
Ese ya es un color oficial en la moda, que lleve ese nombre, que la moda internacional lo haya adoptado y que los cronistas lo hallan anunciado en mi época; que siga actual y que Dolores del Río me dijera que haría una fundación de caridad con el nombre Mexican Pink, son cosas que generan mucha satisfacción.